"...es que esto de escribir es un dolor que nos viene horadando de continuo, que nos nace de pronto como nace de nuevo un corazón que estaba muerto..."
"Vicente Martín Martín"

lunes, 2 de febrero de 2015

Olor a desarme

Escribiste la luz
cuando el destierro se hilvanaba con sombras,
cuando la noche...

Te dejaste caer, como una estrella fugaz,
sobre una alfombra pretérita, con los pies descalzos
y la insignia de un verso azul en tu bandera alzada.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Desahucio



La noche, con su urdimbre de murallas,
devorando los rayos de una luna en quiebra,
enclaustrando las luciérnagas del camino.

El amanecer roto en mil pedazos
a través del prisma de unos párpados
moribundos de insomnio.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Esperanza

Acabo de rescatar este poema de cuando empecé a escribir, hace ahora unos siete años.
Fueron mis primeros intentos

 Mófate de mí, insensata, despreciable sino
que agridulce mandas para amargar luego,
que me muestras el cuadro que posé desnuda
con hermosas luces y cándidos velos,
y me partes en trozos sin más mesura.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Te marchas

Te marchas
y los pájaros ya carcomen la estatua
en la que me has convertido,
el mundo escupe en mis zapatos
y las plazas, solitarias, silban ausencias
a mi alrededor.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Que se pierdan tus pasos

Que se pierdan tus pasos
en la bifurcación de un suspiro indeciso,
que tus manos se enfríen y tu voz no insista
en componer
los estribillos del alma.

Si seguimos buscando en los glaciares
agujas encendidas
no nos quedarán destellos para engalanar la noche,
se nos cansarán los besos y nuestros latidos
serán simples esperas en la curva
de un péndulo incansable.

domingo, 27 de julio de 2014

Que nadie me diga en quién creer




Que nadie me diga en quién creer,
o qué pensar,
que no se atrevan a ejercer de ventrílocuos
y gobiernen mi voz.

El mundo es un camino demasiado corto
para llevar maletas,
para vivir de promesas que no son
sino cóncavos espejos en un salón a oscuras.

Ahora

Ahora que no hay noche ni mañana
separadas por paréntesis de sueños,
que todo es la misma cosa,
que las horas navegan en el mismo barco condenado
a fundirse en el fondo del océano.

domingo, 20 de abril de 2014

Quietos

 
Nos quedaremos quietos mientras el mundo
gira su timón hacia el momento más triste,
abrazados bajo la piel,
regocijados entre las sombras chinescas de esas almas
que nunca fueron nuestras.

Dejaremos
que nos acaricien la ausencia de camino al precipicio,
los veremos desfilar, uno tras otro,
con los cuerpos encendidos

martes, 1 de abril de 2014

Mientras duermes



Dormida,
envuelta en el aleteo del ánsar
que nunca alzó el vuelo
más allá de un sueño,
impermeable a la sed de las palmeras,
al eco de los claustros,
a la voz con que hibernar las murallas
para vestir, más tarde,
nuestros pasos.