"...es que esto de escribir es un dolor que nos viene horadando de continuo, que nos nace de pronto
como nace de nuevo un corazón que estaba muerto..."
"Vicente Martín Martín"

martes, 13 de febrero de 2018

La muerte se hizo vida

A los amantes de Teruel



Mármol por fuera y dentro alma latiendo
a la leve caricia del amante,
eterno el amor, polvo el caminante,
tallada su verdad en ascua y viento.

Indemne abrazo con la piel del tiempo,
con la sed y añoranza del viandante
lastimado en su ternura, anhelante
de esa exquisita ruina por un beso.

Con su muerte la muerte se hizo vida,
volcán bajo la piedra, desmesura,
blanco lienzo en los sueños del que pasa.

Que nadie llore nunca su partida
pues cielo abierto son, no sepultura,
donde volar estrellas en el alba.

Hazme un sitio en la cama


Podría escribir un poema al calendario,
a una silla, al trasluz de un delirio,
dedicar versos blancos a una estatua más blanca,
columpiar sinalefas en las ramas de un árbol,
rimar una boca con otra boca cualquiera,
despedazar las estrofas y lanzar sus esquirlas
a los pájaros hambrientos.

Bien o mal sería capaz de escribir de casi todo,
de hablar de casi todo,
de exprimir mi ignorancia hasta el límite,
de quedar en ridículo
inventándome un cuento para cada insomnio
o escalar cualquier hipocresía.

Pero no puedo hacerlo de ti y de mí,
no sin parecer idiota, sin serlo,
no acierto a pronunciarte sin que suene a rezo
mientras pecan mis labios,
a deletrear tu cuerpo sin derramar la tinta
sobre mi sed al borde.

No sé hacerlo, de veras,
no sé decirte que te amo con brillo en las palabras
ni ese tono de arena en la mirada.

Por eso me callo,

hazme un sitio en la cama…